Los microbios que consumieron el gas natural en el vertido de la plataforma petrolera Deepwater Horizon

El vertido de petróleo en 2010 de la plataforma petrolera Deepwater Horizon tuvo características únicas por la gran profundidad a la que ocurrió y por contener tanto gas natural, principalmente metano, etano y propano.

Esos dos factores influyeron en el modo en que las bacterias oceánicas reaccionaron al vertido.

El equipo de David Valentine y Molly Redmond, geoquímicos de la Universidad de California en Santa Bárbara, usó ADN para identificar los microbios presentes en el Golfo de México tras el vertido de petróleo de la Deepwater Horizon, y en particular los microbios responsables de consumir el gas natural inmediatamente después del vertido.

En estudios anteriores, Valentine, Redmond y otros especialistas mostraron que el etano y el propano fueron los principales compuestos de hidrocarburos consumidos en Junio de 2010, dos meses después del vertido de Abril.

En Septiembre de 2010, los investigadores descubrieron que estos gases y todo el metano ya habían sido consumidos.

En Mayo y Junio de 2010, los científicos encontraron que en las comunidades bacterianas del penacho submarino predominaban sólo algunos tipos de bacterias (Oceanospirillales, Colwellia y Cycloclasticus), y que esas comunidades eran muy diferentes a las de las muestras de control que no tenían grandes concentraciones de gas o petróleo.

Las comunidades microbianas también eran muy diferentes a las presentes en la marea negra de la superficie, de las que se tomaron muestras al mismo tiempo.

En la superficie, el agua es mucho más cálida que en la profundidad, cerca de 27 grados centígrados frente a cerca de 4 grados, siendo ésta última bastante cercana a la temperatura en el interior de un refrigerador doméstico.

En las muestras de la superficie había muy poco gas natural, sugiriendo ello que la temperatura y el gas natural pudieron tener una importante influencia sobre qué bacterias proliferaron tras el vertido.

Las bacterias que observaron Valentine y Redmond en las muestras de aguas profundas de Mayo y Junio estaban relacionadas con tipos de bacterias que proliferan preferentemente a temperaturas bajas. La mayoría de las bacterias crece más despacio a temperaturas más bajas; es por eso que nuestra comida se conserva mejor dentro del refrigerador que fuera. Sin embargo, esas bacterias amantes del frío crecen más rápidamente a temperaturas frías de lo que lo harían a temperatura templada.

 

Molly Redmond toma muestras. (Foto: David Valentine)

A fin de obtener pruebas adicionales de la importancia de la temperatura, los científicos agregaron petróleo a agua tomada del Golfo, y la incubaron a 4 grados centígrados, y a temperatura templada (unos 21 grados). Después analizaron qué bacterias se desarrollaban a esas dos temperaturas.

En las muestras a 4 grados, las Colwellia fueron las más abundantes, pero sólo se detectaron unas pocas en las muestras a temperatura templada, lo cual sugiere que a estas bacterias les va mucho mejor en aguas frías.

Fuente:http://noticiasdelaciencia.com/not/2726/los_microbios_que_consumieron_el_gas_natural_en_el_vertido_de_la_plataforma_petrolera_deepwater_horizon/

Comments are closed.